Servicio de Psicología
En DRR Psicología y Logopedia ofrecemos un servicio de psicología orientado a la evaluación, intervención y seguimiento de dificultades emocionales, conductuales y cognitivas, tanto en población infantil como adolescente y adulta.
El trabajo terapéutico se basa en un enfoque cognitivo-conductual e integrador, incorporando herramientas de las terapias de tercera generación, con el objetivo de lograr cambios eficaces, duraderos y ajustados a cada persona.
Tras una evaluación inicial individualizada, se diseña un plan de intervención adaptado a las necesidades del paciente, abordando áreas como:
Ansiedad, estrés y regulación emocional
Estado de ánimo (tristeza, desmotivación, depresión)
Problemas de conducta en infancia y adolescencia
TDAH y dificultades en funciones ejecutivas
Habilidades sociales y autoestima
Procesos de duelo y situaciones vitales complejas
Gestión de pensamientos, creencias y patrones de comportamiento
Durante las sesiones se trabajan estrategias prácticas y basadas en la evidencia, como:
Técnicas de reestructuración cognitiva
Entrenamiento en habilidades sociales
Técnicas de afrontamiento y regulación emocional
Psicoeducación
Desarrollo de hábitos y rutinas saludables
Además, cuando es necesario, se realiza coordinación con la familia o el entorno educativo, especialmente en el caso de menores, para favorecer la generalización de los avances fuera de consulta.
El objetivo del proceso terapéutico no es solo reducir el malestar, sino dotar a la persona de herramientas que le permitan comprenderse, gestionar sus emociones y desenvolverse con mayor seguridad y autonomía en su día a día.
Servicio de Psicología
En DRR Psicología y Logopedia ofrecemos un servicio de psicología orientado a la evaluación, intervención y seguimiento de dificultades emocionales, conductuales y cognitivas, tanto en población infantil como adolescente y adulta.
El trabajo terapéutico se basa en un enfoque cognitivo-conductual e integrador, incorporando herramientas de las terapias de tercera generación, con el objetivo de lograr cambios eficaces, duraderos y ajustados a cada persona.
Tras una evaluación inicial individualizada, se diseña un plan de intervención adaptado a las necesidades del paciente, abordando áreas como:
Ansiedad, estrés y regulación emocional
Estado de ánimo (tristeza, desmotivación, depresión)
Problemas de conducta en infancia y adolescencia
TDAH y dificultades en funciones ejecutivas
Habilidades sociales y autoestima
Procesos de duelo y situaciones vitales complejas
Gestión de pensamientos, creencias y patrones de comportamiento
Durante las sesiones se trabajan estrategias prácticas y basadas en la evidencia, como:
Técnicas de reestructuración cognitiva
Entrenamiento en habilidades sociales
Técnicas de afrontamiento y regulación emocional
Psicoeducación
Desarrollo de hábitos y rutinas saludables
Además, cuando es necesario, se realiza coordinación con la familia o el entorno educativo, especialmente en el caso de menores, para favorecer la generalización de los avances fuera de consulta.
El objetivo del proceso terapéutico no es solo reducir el malestar, sino dotar a la persona de herramientas que le permitan comprenderse, gestionar sus emociones y desenvolverse con mayor seguridad y autonomía en su día a día.